EN LA PAZ, BOLIVIA

Una caravana de discapacitados es reducida de forma violenta por la policía

Tras intentar ingresar a la plaza Murillo y ser reprimidos por la policía en una jornada violenta, los discapacitados se declararon ayer en huelga de hambre y en vigilia.
Una caravana de discapacitados es reducida de forma violenta por la policía
Discapacitados protestando sin ropa por las actuaciones violentas de la policia boliviana. Foto: diarioSí.com

Tras intentar ingresar a la plaza Murillo y ser reprimidos por la Policía en una jornada violenta, los discapacitados se han declarado en huelga de hambre y en vigilia, a la espera de la aprobación de la Ley General y Trato Preferente para este sector, que garantice sus demandas. “Diez compañeros nos hemos declarado en huelga de hambre y todos estamos en permanente vigilia porque no se modificaron las observaciones que hicimos al proyecto de ley”, informó Mario Torrico, dirigente de la caravana de silla de ruedas de las personas con discapacidad física.

La caravana de silla de ruedas “de la Integración” partió de Trinidad, Beni, el 15 de noviembre de 2011 para exigir al Gobierno que promulgue una ley de trato preferente a favor de este grupo, que  garantice un bono anual de Bs 3.000, entre otras demandas. El 5 de febrero, el Gobierno posibilitó la firma de un acuerdo en Cochabamba, en el que establecía el pago de una renta de Bs 1.000. Un decreto supremo, del 8 de febrero, oficializó el pago, lo que fue rechazado por la dirigencia de los discapacitados.

Tras 100 días de marcha, la caravana llegó a la sede de gobierno en medio de aplausos de bienvenida y apoyo de la ciudadanía. A su llegada a las 14:20h, en la esquina de las calles Ingavi y Genaro Sanjinés, la marcha intentó ingresar a la plaza Murillo, pero fue impedida por barricadas de policías.

La Policía impidió que los movilizados entren en la plaza Murillo, con gas pimienta y con bastones eléctricos, que fueron utilizados sin considerar que la mayoría de los marchistas no tienen capacidad de movilidad autónoma o no pueden expresar dolor con un grito por ser sordomudos. La represión policial no midió que había niños presentes, que son el apoyo de sus padres o hermanos con diferentes discapacidades físicas, mentales o sensoriales.

La acción de los efectivos del orden comenzó a las 15:00h y concluyó después de las 16:00h, con 6 heridos, dos de ellos policias, y cinco arrestados de filas de los discapacitados. La corporación policial montó dos cinturones de seguridad para evitar el ingreso en la plaza principal de La Paz. El primer cordón se tendió en las esquinas de las calles Jenaro Sanjinés e Ingavi, esta primera barricada fue superada después de forcejeos y sin violencia.

Al enfrentarse con el segundo grupo de uniformados, los discapacitados intentaron dialogar y recibieron la respuesta de los oficiales  a cargo que su ingreso estaba “prohibido por órdenes superiores”; al escuchar la respuesta, un grupo de movilizados en sillas de ruedas y con muletas comenzó a empujar la barrera de metal que sembró la Policía, pero fueron rociados con gas pimienta y golpeados con bastones eléctricos.

La escaramuza duró más de 20 minutos y concluyó cuando un discapacitado, en su desesperación, se lanzó sobre una camioneta de la institución del orden y destruyó el parabrisas; a causa de esta acción fueron arrestadas cinco personas. Entretanto, la Cámara de Diputados aprobó en dos estaciones el proyecto de Ley de Trato Preferente a los Discapacitados, que no consigna el pago de bonos.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, dijo en rueda de prensa: “Hemos dispuesto que la plaza Murillo esté resguardada, porque luego hay otros grupos que tratan de politizar, tratan de generar un ambiente de desorden, hasta de confrontación. Nuestra obligación es resguardar la plaza Murillo”. Los marchistas justificaron su intención. “Si los manifestantes del TIPNIS y del Conisur entraron, ¿por qué no nosotros?”, dijo Camilo Bianchi, dirigente de la caravana, quien aseguró que la plaza “es un espacio público” y, como tal, tenían “todo el derecho” de ingresar.

A las 16:00h, cuando los ánimos se calmaron un poco, un grupo de discapacitados se quitó la ropa en plena calle y se instaló un piquete de huelga y vigilia para protestar porque la Cámara Baja aprobó el anteproyecto de ley para personas con discapacidad sin las observaciones del sector.

Las repercusiones no se dejaron esperar, los diputados Jorge Medina y Carlos Aparicio, del MAS, denunciaron que en la protesta de las personas con discapacidad hubo “infiltrados” que ocasionaron los hechos violentos. “Sabemos que hay gente de la oposición infiltrada, hasta diputados que aparentemente han ido a separar la pelea”, dijo Medina. Por su lado, el diputado Aparicio apuntó a legisladores del  Movimiento Sin Miedo (MSM), según la agencia estatal ABI.

Por su parte, la oposición criticó la labor de la Policía y del Gobierno en el manejo del tema. “La brutal represión a los discapacitados provoca indignación”, publicó en su twitter el jefe de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina.  El jefe de bancada de Convergencia Nacional (CN) en el Senado, Roger Pinto, manifestó que el Gobierno debe esclarecer los hechos.

Una caravana de discapacitados es reducida de forma violenta por la policía