CONDENA POR LESIONES

El Supremo no considera intento de homicidio embestir a un coche

El Supremo no considera intento de homicidio embestir a un coche

El Tribunal Supremo ha anulado la sentencia que condenó a tres de jóvenes por intento de homicidio y los condena por lesiones, con la atenuante de dilaciones indebidas.

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha dictado una sentencia  con la que anula otra promulgada en primera instancia contra tres jóvenes que fueron condenados por homicidio a cinco años de cárcel cada uno, aplicando la atenuante de dilaciones indebidas.

El Alto Tribunal falla que no hubo intento de homicidio, al apreciar que no hubo intención de matar y que los acusados no preveían tampoco ninguna posibilidad de causar la muerte de sus víctimas, por lo que condena al autor principal a dos años de cárcel y a sus dos compañeros a ocho meses cada uno por tres delitos de lesiones. El Supremo aplica la atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas, ya que el procedimiento duró más de diez años.

“Desde esa fecha hasta la actualidad, más de once años después del incidente enjuiciado, se han producido extraordinarias dilaciones –destaca el Alto Tribunal-, en parte ocasionadas por la pretensión de encarrilar la acusación por la vía del homicidio y no por la de las lesiones, que es el delito realmente ejecutado, como hemos señalado ya. Pero, en cualquier caso, aun calificando el hecho como homicidio intentado, el retraso de más de nueve años desde que se concluyó la investigación esencial al dictarse el auto de transformación del procedimiento en agosto de 2001, hasta la sentencia de instancia de diciembre de 2010, es manifiestamente excesivo”.

Este retraso, afirma la sentencia, "determina una natural angustia e incertidumbre ante el futuro que condiciona su vida personal y las expectativas profesionales y familiares de los afectados, que debe ser compensada con la apreciación de la atenuante en su máxima potencia".

Los hechos ocurrieron en el año 2001, de madrugada, en el puerto deportivo de Estepona. Un joven del lugar, en lo que parecía una pelea, le puso en el cuello una motosierra desenchufada a un joven de Madrid, que huyó en coche con otros amigos, perseguido por el atacante y dos jóvenes más, que en el transcurso de la carrera golpearon con su coche en tres ocasiones al coche que huía, hasta conseguir hacerlo chocar contra un muro. Tras embestir de nuevo un coche contra otro, el principal acusado salió del vehículo y sacó de nuevo la motosierra.

El Supremo destaca que los acusados no tenían intención de matar ni era probable que se produjera su muerte en estasa circunstancias.  "La acción de los tres acusados, al perseguir el vehículo de los jóvenes forasteros, podía generar en efecto la producción de alguna modalidad de accidente, con un resultado de lesiones como el que efectivamente se produjo, pero no era altamente probable, y ni siquiera previsible, que fuese a concluir en un resultado triplemente mortal”, destaca la sentencia.

La sentencia reconoce que la motosierra empleada "es un instrumento de extrema peligrosidad", y que "la persecución fue prolongada, colisionando por alcance con el vehículo de los lesionados", pero no considera ambas circunstancias suficientes para justificar una pena por intento de homicidio.

Ni las características del vehículo perseguidor, un Opel Astra de escasa potencia, ni las de la vía -una zona urbana al principio y un camino rural después -, son idóneas para suponer que una colisión o salida de la vía provocada por la persecución “fuese a determinar, como resultado más probable, otro diferente del que realmente se produjo, es decir unas lesiones de escasa entidad en los ocupantes. Lesiones que se limitaron prácticamente a contusiones y erosiones, y ni siquiera llegaron a provocar fractura o fisura alguna”.

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